Se duerme con los auriculares puestos, y aparecen en su esófago horas más tarde

La semana pasada, después de despertarse en su casa de Worcester, Massachusetts (EE.UU.), Brad Gauthier notó que le faltaba uno de sus AirPods. Se había quedado dormido con ellos puestos, pero no pensó mucho en la pérdida, ya que los auriculares extraviados no son exactamente una novedad. Según los informes, Gauthier siguió con su día como de costumbre, ignorando la leve molestia en su pecho, pero cuando trató de beber un vaso de agua, sucedió algo extraño.

Brad y su esposa se rieron de la idea de que se hubiera tragado accidentalmente el auricular inalámbrico, pero cuanto más pensaba en ello, más plausible se volvía esa explicación. Pensó en la repentina incomodidad en su pecho y la forma en que se había atragantado con un trago de agua al principio del día, y luego de pensarlo durante unos minutos, decidió que ir al hospital era una buena idea.

Los médicos le advirtieron al hombre que el procedimiento implicaba un riesgo de que el AirPod se saliera y luego entrara en su estómago, o en el conducto pulmonar.

Curiosamente, su altavoz incorporado sigue funcionando, pero el micrófono se dañó durante su inusual viaje.